Presentación: Coro de la Paz

28/05/2012

“SalaMMusic” es un coro internacional para la paz que tiene la finalidad de reagrupar apersonas de diferentes religiones y culturas, para interpretar himnos a la paz en lengua árabe.

La idea del coro surge dentro de una línea de investigación sobre Música y Paz en el Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada, y más concretamente, en el marco de una tesis doctoral sobre cantos religiosos en árabe y propuestas para el diálogo interreligioso. El fin es mostrar cómo este diálogo es posible a través de la música en general y la música sacra en particular.  

SalaMMusic

جَـوقَـة الـسَّـلام

Música árabe religiosa para la Paz

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Miércoles 30/05/2012 a las 19.00 h

Salón de actos del Instituto de la Paz y los Conflictos

Universidad de Granada

Dirección:

IPAZ.  Instituto de investigación de la Paz y los

Conflictos, Universidad de Granada

Tlf: +34958244142

Fax: +34958248974

Dirección: C/Rector López Argüeta s.n. Edificio de Documentación Científica

cp. 18071 Granada, España

 


El responsable de Cáritas Irak visita España

28/04/2012

Monseñor Warduni: “Más de la mitad de los católicos iraquíes están fuera del país” ”Hasta los fetos quieren emigrar”

Redacción, 25 de abril de 2012 a las 09:27.  Noticia original en: (http://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2012/04/25/monsenor-warduni-mas-de-la-mitad-de-los-catolicos-iraquies-estan-fuera-del-pais.shtml)

La violencia generalizada y la marginación, agravada por la falta de libertad religiosa y la pobreza, han propiciado una huida masiva de la comunidad cristiana iraquí, que ha pasado de un millón a 500.000 fieles en los últimos 10 años, ha explicado hoy el obispo iraquí Monseñor Shelmon Warduni

Monseñor Warduni se encuentra de visita en Madrid, donde hoy se ha reunido con los medios de comunicación en la sede de la ONG Cáritas Española, organización que preside en Irak, para explicar la situación que viven los cristianos en ese país, “donde hasta los fetos quieren emigrar“.

“En los últimos años hemos tenido mucha inmigración. Más de la mitad de la población católica está ahora mismo fuera del país“, ha subrayado el obispo.

La inseguridad, la falta de paz, y la falta de empleo entre los jóvenes, son los principales escollos que los cristianos iraquíes se encuentran para intentar normalizar si vida, en un país que cada día se enfrenta a ataques con bombas y secuestros.

“Tras la ocupación todos esperábamos un cambio, esperábamos que llegara la paz, pero lo que sucedió fue todo lo contrario. Sí, ahora hay libertad, pero, ¿qué tipo de libertad?. ¿Libertad para matar a unos a otros?”, ha dicho.

Sin embargo, Monseñor Warduni ha asegurado, que a pesar de la actual situación, los musulmanes respetan a los cristianos ”en general”, y éstos últimos tienen “buena reputación” en el país islámico.

“La relación entre la gente de la calle de ambos credos es buena, pero incluso lo es entre los líderes religiosos. Nos solemos reunir y dialogar sobre cómo hacer la paz, cómo lograrla juntos. Nuestra relación es mejor que antes de la ocupación. Trabajamos para resolver juntos los problemas de todos los iraquíes”, ha asegurado.

La “reconciliación” es la base de la labor que realiza la ONG católica Cáritas en Irak, que cuenta en ese país con 300 voluntarios entre los cuales “también hay muchos musulmanes”.

Creemos que mezclar a voluntarios de ambos credos es bueno. Tratamos de transmitir a la sociedad e incluso al gobierno del país que cada uno puede vivir su religión libremente, pero que al final todos son iraquíes”, ha explicado.

El obispo precisó que otro de los problemas que la comunidad cristiana tuvo que enfrentar fue la ”identificación” del cristianismo con la “ocupación norteamericana”.

“A mucha gente no se le quería ni atender en los mercados, porque entendían que al compartir fe con los soldados, eran sus aliados. No los veían como iraquíes”, ha señalado.

Sin embargo, ha dicho, “ya es algo que está cambiando, primero por la salida de las tropas y también por el trabajo que estamos realizando para hacer entender a los musulmanes que son sus hermanos, cristianos, pero iraquíes como ellos”.

La coexistencia de diferentes cultos dentro del cristianismo, “tampoco ha ayudado mucho a la comunidad en Irak”.

En Irak conviven cristianos católicos, ortodoxos y protestantes, y dentro de esas divisiones existen otras tantas, aunque la mayoría son caldeos”, ha indicado el obispo.

De todos ellos, los más problemáticos, según Warduni, son los protestantes, “que experimentaron un auge con la llegada de las tropas americanas y trajeron aparejada una fuerte entrada de capital exterior, por lo que la base del voluntariado cristiano está siendo reclutado por ellos”.

Además, ha continuado, “estas divisiones no son buenas para la situación de los cristianos en Irak ya que, los musulmanes perciben la distinción entre ritos como una falta de unidad entre nosotros, y no lo entienden porque a ellos no les pasa”.

El obispo ha concluido subrayando la necesidad de la llegada de la paz y de un contexto seguro en Irak, “que es lo más importante si se quiere avanzar en el resto“.


Tierra Santa, una Pascua que une

07/04/2012

Esperando que esa unidad que a los cristianos de Medio Oriente les gustaría intentar de anticipar valga verdaderamente para los cristianos de todo el mundo

Viernes 16 de marzo de 2012, Giorgio Bernardelli vaticaninsider.lastampa.it (artículo original en: http://blogdeuncatolico.blogspot.com.es/2012/03/tierra-santa-una-pascua-que-une.html)

Los obispos católicos de Tierra Santa están considerando la posibilidad de celebrar la Pascua adoptando la fecha del calendario juliano, es decir, el que siguen las Iglesias de Oriente y del mundo ortodoxo. Y también han puesto una fecha para esta reforma: la Pascua de 2013. Una novedad cuyo objetivo sería hacer vivir a los cristianos, durante el mismo día en todo el Medio Oriente, la fiesta más importante del año litúrgico.

La noticia fue publicada hace unos días por la página web árabe cristiana abouna.org retomando una carta enviada a las comunidades locales por la Asamblea de los ordinarios católicos de Tierra Santa. Un texto en el que se explica que se trató el tema durante la última sesión de trabajo de este organismo que reúne al patriarca latino y al custodio de Tierra Santa con los obispos melquitas, maronitas, armenios, asirios y caldeos con jurisdicción en las comunidades que viven en Israel, Palestina, Jordania y Chipre. La carta precisa que todavía se trata de una hipótesis sobre la cual se está reflexionando; pero si al final ésta fuera verdaderamente la decisión, ya a partir del próximo año las comunidades latinas de Tierra Santa celebrarán la pascua en un día diferente respecto a los católicos de todo el mundo. Como se sabe, las Iglesias de Oriente siguen todavía el calendario juliano, es decir, el precedente a la reforma gregoriana, introducida por el papa Gregorio XIII en 1582. Y la diferencia más marcada se ve precisamente en el hecho de que la Pascua se celebra la mayor parte de las veces en domingos diferentes. La diferencia puede ser de una semana como sucederá este año, con la Pascua gregoriana el 8 de abril y la Juliana el 15 de abril. Pero hay años en los cuales la distancia entre las dos fechas llega incluso cinco semanas más tarde.

Todo esto representa desde siempre un problema en Medio Oriente, donde los cristianos son una pequeña comunidad al lado de los judíos y musulmanes: en un contexto de este tipo las divisiones pesan evidentemente todavía más y a veces involucran incluso a personas de la misma familia. Del mismo modo ya en el Orientalium Ecclesiarum – el documento del Concilio Vaticano II sobre las Iglesias Orientales- se planteaba el problema invitando a llegar a través del camino ecuménico a la definición de una única fecha para la Pascua. Y también el Sínodo para el Medio Oriente, en el 2010, relanzó este gran objetivo, de cuyo cumplimiento Benedicto XVI mismo ha expresado más di una vez su deseo. A la espera, sin embargo, de un acuerdo más general entre católicos y ortodoxos, los obispos de Tierra Santa ahora parecen tener la intención de dar una fuerte señal en esta dirección. Por lo tanto, si la idea llegase verdaderamente a buen puerto, en Jerusalén en el 2013, para los católicos de rito latino la Pascua saltaría del 31 de marzo al 5 de mayo. Además hay que tener presente que entre los cristianos de Tierra Santa, los de rito oriental son la amplia mayoría; por lo tanto si el objetivo es hacer visible la unidad en el contexto local es mucho más lógica la adhesión al calendario juliano.

Hay que añadir que no se trata de una novedad absoluta: en Jordania, por ejemplo, desde 1979 los cristianos de todas las confesiones celebran las principales fiestas el mismo día. Fue elegida para la Navidad la fecha del 25 de diciembre -es decir, la fecha del calendario gregoriano- y para la Pascua el domingo fijado en el calendario juliano. Gracias a este acuerdo, para los cristianos se ha hecho más simple reivindicar el derecho a poder celebrar sus propias fiestas. El mismo sistema también ha sido adoptado en algunas ciudades de Palestina (por ejemplo en Ramallah) y desde este año se hará también en la parroquia latina de Haifa, la gran ciudad del Norte de Israel. Por lo tanto, el objeto de la reflexión es la extensión de una praxis pastoral que ya ha sido experimentada.

El verdadero problema son las grandes basílicas de Jerusalén y Belén: sería un poco paradójico que precisamente mientras los católicos de todo el mundo celebran los ritos de Pascua y miles de peregrinos llenan la Ciudad Vieja, en el Santo Sepulcro no se celebraran los ritos del Triduo Pascual, del Viacrucis y la Vigilia de Resurrección. Además hay que añadir que cuando -por una mera coincidencia de calendarios- las dos Pascuas coinciden el mismo día, no es de hecho fácil conciliar el movimiento de los diversos ritos en esa “comunidad” compleja y a veces un poco borrascosa que es la basílica construida en torno al sepulcro vacío de Jesús. Por lo tanto, no queda excluido efectivamente que los obispos católicos de Tierra Santa decidan mantener de todos modos en las basílicas también la celebración de la Pascua según el calendario gregoriano, en nombre de la vocación universal de Jerusalén. Esperando que esa unidad que a los cristianos de Medio Oriente les gustaría intentar de anticipar valga verdaderamente para los cristianos de todo el mundo.


El Gran Muftí de Arabia Saudí: “Hay que destruir todas las iglesias en la Península”

05/04/2012

8/03/2012 noticia original en:  (http://www.alertadigital.com/2012/03/18/el-gran-mufti-de-arabia-saudi-hay-que-destruir-todas-las-iglesias-en-la-peninsula/)

“Todas las iglesias (cristianas) de la Península Arábiga deben ser destruidas”, afirmó el Gran Muftí de Arabia Saudí Sheij Abdul-Aziz al-Asheij, máxima autoridad religiosa del país.

Esta controvertida expresión fue la respuesta a una pregunta de una delegación no gubernamental de Kuwait que pidió aclarar la postura del Derecho Islámico sobre la construcción de iglesias. El Parlamento de este país árabe había pedido la prohibición de la construcción de nuevas iglesias en febrero pasado, pero hasta ahora la iniciativa no ha sido aprobada como ley.

Citando lo que dijo el profeta Mahoma en el lecho de muerte, el Gran Muftí subrayó que “no debe haber dos religiones en la Península Arábiga”.

Esta declaración despertó la ira y frustración de los cristianos en todo Medio Oriente. Un cristiano copto de Egipto, Noha, considera que se trata de un regreso al ultra conservadurismo en la religión. “Lo que tenemos que hacer ahora es reunir a la gente y mostrar al Gran Muftí de que los cristianos y los musulmanes podemos compartir la misma calle. Rezar en su propio lugar es un derecho que concede el Islam a los creyentes”, agregó.

Pero, la postura del Gran Muftí parece ser el reflejo de la política de algunos países occidentales, pero en este caso respecto al Islam. Así, los republicanos de EE. UU. tienen derecho a pedir que se prohíba la construcción de mezquitas, argumentando que el Islam combina Iglesia y Estado, lo que contradice a la Constitución.

En 2009, Suiza adoptó una enmienda según la cual prohibió la construcción de nuevos minaretes tras un referéndum popular, mientras en Francia entró en vigor la ley que prohíbe a las mujeres llevar el velo musulmán.


Coptos y musulmanes de Egipto: cómo se ha llegado a la emergencia hoy

17/11/2011

Tewfik Aclimandos, 14/11/2011 en (http://www.oasiscenter.eu/es/node/7499)

En esta era de imágenes, ¿a cuáles dar crédito? ¿A las imágenes de la plaza Tahrir de enero/febrero, imágenes en las que musulmanes y coptos fraternizaban, imágenes de aceptación del otro, de unión sagrada de la Nación? ¿O, por el contrario, a las imágenes del pasado 9 de octubre, de vehículos blindados de seis toneladas, aplastando y matando llenos de rabia y sin piedad a los manifestantes coptos? ¿A las de las iglesias incendiadas?

A falta de sondeos de opinión, hay motivos para creer que una mayoría de coptos eligió la segunda solución. Con algunas buenas razones. Lo que vimos y oímos el 9 de octubre es terrible. La represión de la manifestación fue la ocasión de que se desencadenara el más puro odio, acompañado de otros actos espantosos: los medios de comunicación oficiales que no se contentan con difundir ad nauseam mentiras sobre un (supuesto y fantaseado) ataque de los coptos a las tropas de la policía militar, sino que lanzan, inconsideradamente, un llamamiento pidiendo a los «honrados ciudadanos», invitándolos a acudir a proteger al ejército contra los manifestantes coptos (había que oír cómo se pronunció este adjetivo). Numerosos (pero no todos los) «expertos» consultados se tragan fácilmente, demasiado fácilmente, las mencionadas sandeces de la propaganda sobre coptos armados hasta los dientes que llegan a las manos con el ejército. Dicen, en pocas palabras, que los coptos recogen lo que han sembrado y les acusan de hacer un drama de «pequeños incidentes» (una iglesia incendiada). Un hombre político de los Hermanos musulmanes, interrogado por la BBC árabe durante la noche, no cuestiona la versión oficial sobre la agresividad copta, puesto que en Alejandría ha visto lo que han hecho: se manifestaban y blandían cruces. Más en general, muchos parecen encerrados, tapiados, en una cárcel de prejuicios hostiles que les impiden ver la evidencia: no ven que la versión oficial no se sostiene, ni por un instante, y que, aun admitiendo que fuera exacta, no excusa la brutalidad de la represión. Esa noche, algunos comercios coptos fueron atacados aquí y allá, pero también el hospital copto, al cual se transportaban los restos mortales de las víctimas. On est passé tout près Hemos estado muy cerca de una versión egipcia de la noche de cristal.

Pero, precisamente, esto se ha evitado. La verdad lentamente se ha abierto paso, como un pequeño chorrito de agua y se ha transmitido de boca en boca, partiendo de los notables musulmanes y coptos que encabezaban la manifestación, y también a través de periodistas o habitantes musulmanes y coptos del barrio. Y ha sido posible ver a un salafista blandir la cruz en señal de solidaridad, indignado por lo que se había hecho. Hemos podido ver a numerosos intelectuales, burgueses, gente humilde, unirse al dolor de los coptos y manifestarse por ellos. Y el poder se ha visto obligado a corregir considerablemente el tiro: a admitir que los muertos eran egipcios inocentes, que la cobertura mediática había sido «errónea». Dio el pésame, hizo gestos. Ciertamente, se trata de un «reajuste limitado». Habla ahora de agentes provocadores que atacaron al ejército. Nada permite pensar que se pregunte por qué y cómo fue posible tanta violencia, y si lo hace, es entre cuatro paredes.

Cómo fue posible tanta violencia es precisamente la pregunta que hay que plantear. ¿Cómo puede ser que tanta gente honrada, tantos ciudadanos apreciables, pudieran creerse el discurso de los medios de comunicación y todavía hoy nieguen lo que pasó? Diciendo que es necesario plantear la cuestión, no me adhiero ingenuamente a las tesis de los efectos benéficos de una comunicación liberada de las obligaciones que no sean la del mejor argumento, lo que permitiría una anamnesis. Soy consciente de la sabiduría de la máxima musulmana: “la sedición duerme, ¡ay de quien la despierte!”, o de la católica sobre las puertas que es mejor no abrir.

En este marco limitado, recorrer la historia y la evolución de las representaciones, de los discursos, de los intelectuales y de las ideas que han hecho posibles, plausibles y audibles les relatos, los estereotipos, las leyendas falsas y los discursos de odio que corren hoy día en las dos comunidades es imposible. Me doy por contento con dos constataciones: primera, que personas dignas de estima y respetables, coptos o musulmanes, se creen hoy cosas horrorosas sobre sus conciudadanos que no son sus correligionarios. Y, segunda, cada comunidad debería comenzar por hacer su propio examen de conciencia, lavar sus trapos sucios, evitar sus propias sandeces y poner en tela de juicio el dominio epistémico de los más obscurantistas y reaccionarios.

Por el contrario, puedo mencionar algunos hitos. Recuerdo que la emancipación copta es un proceso que puso en marcha la dinastía de Mehmet Alí, especialmente con la abrogación de la capitación en 1855 por parte de Said, que culmina con la unión sagrada del alzamiento antibritánico de 1919. En su tesis, Laure Guirguis muestra la ambivalencia original de la concordia y de la fraternización entre comunidades en el marco del gran partido nacionalista Wafd (1919). El discurso de Wafd sobre el laicismo y la secularización es mucho más islámico de lo que se dice habitualmente. La Monarquía egipcia y la Constitución de 1923 no desmantelan las estructuras del Estado confesional y no cuestionan ni por un instante la existencia de varios regímenes de estatutos personales. Modernizan las estructuras y los dispositivos, los adaptan en la medida de lo posible al imperativo de igualdad, a la idea reguladora de la ciudadanía.

Sin embargo, en los hechos, esta «unión sagrada» o esta simbiosis se apoya en instituciones, organizaciones del espacio, maneras de hacer, prácticas diarias que organizan y facilitan la coexistencia. Los barrios «indígenas» en los cuales viven coptos y musulmanes, y que podemos oponer a los barrios «europeos» u «occidentalizados» de las clases superiores y las comunidades europeas, son bastiones del nacionalismo. Son lugares en los que las personas se frecuentan, se hablan, se visitan. Un sistema educativo estático, que progresivamente deja atrás el sistema tradicional, controlado por los ulemas, es accesible a los egipcios de las clases medias nacientes, independientemente de su confesión. Los alumnos se manifiestan juntos, hacen deporte juntos, estudian juntos. Se conocen.

Sin embargo, después de 1945 viene la erosión de lo que hacía posible esta unión. No voy a volver aquí al tema del surgimiento de la cuestión de la identidad, sobre si Egipto es todavía un país musulmán, y qué implica esto, una cuestión vehiculada, expresada y valorada por la Cofradía de los Hermanos Musulmanes. Pero recuerdo algo que es menos visible: uno de los principales hechos sociales de los últimos cien años es la liberación de la mujer, que accede a la educación, al mercado de trabajo y que elige a su marido. Esta aparición de la mujer en el espacio público será una de las causas, es más, la causa principal, de la implantación de estructuras comunitarias. En efecto, esta aparición de la mujer hace posible los matrimonios entre personas de religiones diferentes. Ahora bien, según los estatutos personales y la legislación, todo matrimonio «mixto» es una ganancia para la comunidad musulmana, y una pérdida para las comunidades no musulmanas: si el esposo es musulmán, lo serán también los hijos, y un no musulmán se debe convertir al Islam para casarse con una musulmana. Así las cosas, se establecerán —de forma lenta pero segura— prácticas sociales que consistan en prohibir que los musulmanes pongan su mirada en la mujer copta (por ejemplo, el cabeza de familia copta llevará a sus hijos a un médico copto), en organizar una mixtura hombre-mujer en un espacio comunitario (las Iglesias crean clubes anexos al lugar de culto). Por otra parte, el principal pasivo de los sucesores del presidente Nasser ha sido su indiferencia ante la terrible decadencia del sistema educativo egipcio, mientras que la escuela era el factor y el espacio de integración por excelencia. La degradación y la extensión del espacio urbano cuestionan los estilos de vida cotidianos, la vida en común, que eran el zócalo de la unidad nacional. Por último, en el seno de la comunidad copta, los equilibrios internos entre grandes propietarios y clero se han roto, en beneficio del segundo, por los golpes que las reformas de Nasser asestaron a los primeros.

Quizás estas evoluciones eran difíciles de evitar, pero las opciones políticas del presidente El-Sadat las agravaron y resultarán irremediables. El sucesor de Nasser, que quiere recobrar el Sinaí (ocupado en 1967) y poner término al partenariado con el incómodo padrino soviético, necesita a Arabia Saudita en el exterior, y a islamistas en el interior. Para derrocar los bastiones de la izquierda en la universidad, subiéndose a la gran ola de religiosidad y de la «vuelta a Dios» que siguió a la derrota de 1967, favorecerá —como mínimo— que surja un movimiento islamista plural, de discursos islamistas radicales, alimentando demasiado a menudo uno o más discursos anticristianos nauseabundos. Los islamistas más extremistas no se contentan con «pegarse con los izquierdistas», sus exacciones contra los coptos —de una extorsión que se presenta como un restablecimiento de la jizya o capitación, a los asesinatos pasando por los incendios de iglesias—cada vez son más numerosas. Y, sobre todo, el Estado, por indicación sus vértices, mira hacia otro lado. La herida es profunda y no cicatrizará jamás. Estas prácticas reaniman la enormemente sólida tradición victimista y el culto del martirio coptos, que perciben el entorno como unánimemente hostil y que favorecen enormemente el replegarse sobre sí mismos.

Numerosos observadores son muy críticos acerca del modo en que el Papa Shenuda III dirigió las relaciones con el Estado, pues estiman que recurrió con demasiada frecuencia al «pulso», que hizo todo lo posible por «llevar la contraria a Sadat», que estaba esencialmente preocupado por la consolidación de la dominación del clero sobre la comunidad y que favoreció, dentro de esta, la difusión de ideologías tan antipáticas como los discursos anticristianos del otro bando. No estoy seguro de que tengan razón en todos los puntos, pero no conozco suficientemente la cuestión como para zanjarla. Recuerdo solamente que no es seguro que haya tenido toda la libertad que se le atribuye: con esto quiero decir que tenemos la tendencia a creer que está en el origen de todos los «errores» de su comunidad, o de sus exigencias, incluidas las más irrealistas, etc., y que no está demostrado que sea así. Señalamos, en cambio, que su actitud hostil respecto de Israel le valdrá apoyos muy sólidos en la «comunidad intelectual egipcia», musulmanes y coptos indistintamente y que serán numerosos los miembros musulmanes de esta comunidad que sentirán simpatía y que manifestarán su apoyo a las principales reivindicaciones coptas.

A pesar de la proliferación, en el seno de cada comunidad, de discursos nauseabundos sobre el otro, consolidando sin cesar desagradables «imágenes de los demás», pese a que diariamente se pongan en marcha prácticas de construcción de espacios comunitarios, pese a que se multipliquen las discriminaciones diarias por parte de todos, agentes del aparato del Estado y coptos incluidos y, por último, pese a la relativa frecuencia de los incidentes violentos, que algunas veces son verdaderos pogroms, la «cuestión confesional» fue un tabú hasta el año 2004, en el cual de repente se convirtió en uno de los principales temas del debate público.

Laure Guirguis ha estudiado muy bien cómo surgió esta cuestión y sus múltiples facetas, en una tesis que se publicará pronto. Lo que me importa aquí no es estudiar las posiciones que han tomado unos y otros, sino recordar que la jerarquía copta no siempre ha dado prueba de sabiduría o de juicio. Además de algunos desconcertantes deslices verbales por parte de personalidades (el anba Bishoy, número dos de la Iglesia, por ejemplo) que por sus funciones habrían debido ser prudentes, su gestión de los incidentes relativos a las conversiones (reales o supuestas) al Islam de esposas de sacerdotes deseosas de dejar a sus maridos ha sido desastrosa: a dichas esposas no se las ha vuelto a ver, por lo cual son creíbles las tesis y las voces que evocan su secuestro. Por último, la jerarquía copta a menudo ha dado la impresión de ser arrogante y de explotar la fragilidad de un régimen preocupado de agradar a Washington y de preparar la «transmisión hereditaria del poder». Decir esto, obviamente no significa afirmar que los agentes estatales o religiosos musulmanes hayan sido mucho más brillantes. La sabiduría y el humanismo de los dos últimos grandes imanes de al Azhar es la excepción, muy importante, que confirma la regla.

Ahora bien, estamos ante una situación urgente. La principal evolución de los doce últimos años es la «democratización» de los incidentes interconfesionales. Estos ya no son el atributo de algunos islamistas fanáticos que sienten la necesidad de «tomársela» con los coptos. Ahora oponen a personas que viven en el mismo barrio. Cualquier pelea de vecindario se puede descontrolar y es un milagro que no suceda más a menudo. Los principales incidentes tienen dos tipos de causas:

A) la cuestión de la construcción de iglesias, abrumadora para el aparato del Estado. Actualmente, es prácticamente imposible obtener una autorización para la construcción de iglesias. Por lo tanto, los coptos construyen iglesias «ilegales» (no tengo la intención de entrar en el sórdido debate sobre el carácter «necesario o no» de estos lugares de culto, porque son necesarios o simplemente porque están prohibidos. Y, a menudo, estas iglesias «ilegales» o así decretadas son incendiadas por una población «molesta» por su presencia: una intolerancia, dicho sea de paso, que hubiera sido inimaginable hace cincuenta años.

B) las historias de amor entre personas de confesión diferente, sobre todo si el resultado es que «la joven mujer se va», deja su domicilio familiar. Ninguna de las dos «comunidades» parece dispuesta a reconocer el derecho de los individuos a la felicidad, y la copta es más excusable, puesto que pierde miembros en cada matrimonio mixto.

Este cuadro, muy sombrío, explica el verdadero pánico que se ha apoderado de la comunidad copta, que, a fin de cuentas, sabía que el absolutismo de Mubarak, a pesar de sus defectos, constituía una protección y aportaba una dosis apreciada de liberalismo. Quizá Mubarak hacía concesiones a los oscurantistas, pero no era uno de ellos. Ciertamente, no ha prestado al problema la atención que merecía, pero hasta que se pruebe lo contrario tampoco lo agravó conscientemente. Este pánico creció, en un primer momento, a causa del episodio de Maspero: el ejército era, en el inconsciente copto, el baluarte del vínculo nacional, el representante del Estado-Nación egipcio, el protector último. Protector que se convirtió, en una noche, en el verdugo. Sucedió en pocas horas, pero dejará huellas profundas. En ciertas ciudades de provincia, todas las familias que tienen los medios para hacerlo tratan de emigrar, y más de 93.000 coptos han dejado el territorio desde el pasado enero. Falta por saber si será una situación temporal o no.

El cuadro ya es bastante sombrío como para que lo pinte más negro. Cabe señalar que la comunidad intelectual, la intelligentsia, es muy sensible al problema y son numerosos los miembros que con frecuencia han salido en defensa de los coptos y han sabido encontrar las palabras adecuadas, equivocándose raramente. Todavía es más tranquilizador el hecho de que, si los coptos en general han contado con el apoyo de quienes, entre los musulmanes, «no tenían problemas con la noción de igualdad de los ciudadanos», reciben cada vez más apoyo de numerosísimas personas que, si bien no aceptan verdaderamente esta noción de igualdad y no aman a los cristianos, están indignados por como se ha tratado a los coptos, condenan firme y vehementemente los asesinatos, los incendios de los lugares de culto, y dicen bien alto que el Islam «no es esto» y que no quieren que se siga «así».

Queda mucho por hacer —entre otras cosas, una actualización copta— y no hay que minimizar los peligros: hemos visto cómo algunos centenares de militantes lograron, el 11 de septiembre de 2001, estropear las relaciones entre el Islam y Occidente durante al menos una década. Dicho esto, no hay que subestimar las energías y la vitalidad del humanismo musulmán, el primero que se ve amenazado por el extremismo.


Coro de la Paz “SalaMMusic”

11/11/2011

¿Qué es “SalaMMusic”?

“SalaMMusic” es un coro internacional para la paz que tiene la finalidad de agrupar a personas de diferentes religiones y culturas para cantar himnos a la paz en lengua árabe. La idea del coro surge como un proyecto activo y práctico dentro de una tesis doctoral en el Instituto de la Paz y los Conflictos de la UGR. La tesis se titula: La Paz en los cantos religiosos cristianos en árabe: Propuestas para el diálogo interreligioso. El fin es de demostrar que este diálogo es posible a través de la música en general y la música sacra en particular.

Objetivos:

  • Dar a conocer la convivencia en Oriente Medio entre los cristianos y los musulmanes a través de la música árabe (religiosa y profana), llena de términos para la paz y la reconciliación y rica en muchos puntos comunes entre las dos religiones.
  • Invitar al diálogo cultural a través de la expresión músico-vocal

¿Cuándo?

  • Curso 2011/12: Los martes de 9.30-11.00

¿Dónde?

  • Instituto de la Paz y los Conflictos –UGR
    2ª planta del Edificio del Centro de Documentación Científica de la Universidad de Granada, localizado en la Calle Rector López Argüeta (sin número) http://www.ugr.es/~eirene/main.html

Más información:

http://Salammusic.wordpress.com

salamusicgr@gmail.com


CORO INTERNACIONAL DE LA PAZ

23/10/2011


SALAMMUSIC جوقة السلام 

¿Te gusta cantar?

¿Te gustaría cantar en árabe?

¿Quieres conocer a personas de diferentes culturas?

¡Ven con nosotros para participar en un coro internacional para cantar a la paz!

  • Lugar: Instituto de la Paz y los Conflictos, Universidad de Granada. C/ Rector López Argüeta, s/n (Junto C.M. Isabel la Católica)
  • Día: Martes 09:30 a 11:00

Sed todos bienvenidos

Más información: salamusicgr@gmail.com

                          :http//salammusic.wordpress.com

*Solicitados créditos de libre configuración en:

Filosofía y Letras, Traducción e Interpretación, Ciencias Políticas y Sociología, Ciencias de la Educación, Medicina  y Máster en Cultura y Paz.

Los disturbios entre cristianos coptos y el ejército egipcio dejan 24 muertos

10/10/2011

Miles de coptos protestaban por la quema de una iglesia

abc / el cairo (noticia original en http://www.abc.es/20111009/internacional/abci-choques-cairo-entre-cristianos-201110091948.html)

Día 10/10/2011 – 11.42h

Al menos 24 personas, 20 de ellas civiles y otras cuatro militares, han muerto y más de 200 personas han resultado heridas en los disturbios entre cristianos coptos y militares en El Cairo, informaron a Efe fuentes de seguridad.

Las fuentes explicaron que los soldados fallecidos habían recibido disparos de bala, mientras que se desconoce la causa de la muerte de los civiles.

Todavía no está claro el origen de los disparos, ya que testigos coptos han acusado a “baltaguiya” (matones) de abrir fuego contra los manifestantes, mientras que los medios oficiales aseguran que fueron éstos quienes dispararon contra los militares. Decenas de heridos han sido trasladados a diferentes centros sanitarios de la ciudad, principalmente al Hospital Copto.

 

Según pudo constatar Efe, civiles armados con palos y cuchillos se dirigen hacia la plaza Tahrir y el edificio de la radiotelevisión, donde comenzaron los enfrentamientos entre el ejército y cristianos coptos, que se manifestaban por la quema de una iglesia en Edfu, en el sur del país.

Tanquetas y carros del ejército se desplegaron en la zona para tratar de contener los disturbios, los más graves que vive Egipto desde la revolución que acabó con el régimen de Hosni Mubarak, el pasado 11 de febrero. Las autoridades egipcias han decretado el toque de queda desde las 2.00 hora local (00.00 hora de la España peninsulra) hasta las 7.00 (5.00 horas) en el centro de El Cairo. El primer ministro egipcio, Esam Sharaf, aseguró en un discurso a la nación que todo forma parte de un complot contra el país, y apeló a la unidad nacional.

El efecto de los gases lacrimógenos utilizados por las fuerzas de seguridad puede sentirse en gran parte del centro de la capital egipcia, donde no paran de sonar sirenas de ambulancias transportando a heridos.

En la cercana plaza Abdelmonem Riad, grupos de cristianos gritan “con el espíritu y la sangre nos sacrificamos por la cruz“, mientras que otros de musulmanes corean “Dios es grande”, en un ambiente de gran tensión, informó la agencia oficial egipcia Mena. Mientras, decenas de personas han sido detenidas por su participación en los disturbios, según la televisión pública egipcia.

Los coptos (cristianos egipcios) representan casi el 10 por ciento de la población y se sienten discriminados y perseguidos. Desde la caída de Mubarak, y pese a las expectativas iniciales, el número de incidentes provocados por ataques de radicales musulmanes ha seguido aumentando ante la aparente pasividad del gobierno militar provisional

Manifestación pacífica

efe

Uno de los heridos, Mithaq Tishad, de 39 años, explicó desde la habitación en la que reposa junto a un herido de bala que un tanque le pasó por encima de la pierna y se la destrozó. “Mi hermano y yo estábamos en Maspero (zona de la radiotelevisión), en una manifestación pacífica. No hemos hecho nada, simplemente llevábamos cruces. Empezaron a llegar los tanques, la gente empezó a correr, pero yo me caí, y un tanque me pasó por encima de la pierna”.

La joven Fifian Magdi aseguró que su prometido, Maikel Musaid, de 25 años y presidente de la organización “Apoyo al Liberalismo y al Desarrollo Social”, murió por una hemorragia en el pulmón al ser arrollado por un vehículo militar. “Estábamos juntos participando en la manifestación, cuando fue atropellado por un vehículo blindado del ejército y murió en el coche mientras lo trasladábamos al hospital”,.

 

 


El Centro Internacional para el Estudio del Oriente Cristiano

19/09/2011

 anuncia el comienzo del curso académico 2011/2012  

 

Abierto el plazo de inscripción desde 1 de septiembre.

Comienzo de las clases 27 de septiembre.

Cursos impartidos:

Lengua árabe y rusa (todos los niveles, 120 horas lectivas-anual)

Cultura e historia árabe (45 horas lectivas-cuatrimestral)

Cultura e historia rusa (90 horas lectivas-anual)

Para más información e inscripciones consulta: www.icsco.org

 


“Todas contra la pared. Os vamos a hacer la prueba de virginidad”

05/06/2011

Un oficial del Ejército egipcio reconoce que se examinó a manifestantes detenidas para saber si tenían relaciones sexuales

 

NURIA TESÓN - El Cairo – 01/06/2011 en (http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Todas/pared/Os/vamos/hacer/prueba/virginidad/elpepusoc/20110601elpepusoc_7/Tes)

“Todas de pie, contra la pared. Os vamos a hacer la prueba. En esta mano tengo un palo y en esta una pluma; por las buenas o por las malas os vais a hacer la prueba”. Salwa Hosseini tarda casi media hora en poder hablar de esa prueba. Da rodeos. Habla de la revolución egipcia, de Tahrir, cuenta que es peluquera y que se ha quedado sin trabajo, que tiene 20 años, que la detuvieron el 9 de marzo, la electrocutaron, la llamaron “puta”. Lo que más le dolió, dice, fueron los insultos: “Más que me pegaran”.

Cuando al fin habla de lo que ocurrió al salir de aquella celda, cuenta la historia entre sollozos, como un chorro que no puede parar hasta agotarse. La prueba. Un test de virginidad en una cárcel a manos de un médico, en medio de un corredor, rodeada de soldados. Ella y otras ocho mujeres egipcias. “Nos amenazaron con acusarnos de ser prostitutas”, afirma. Las nueve que reconocieron haber tenido relaciones sexuales fueron dejadas aparte. “Me puse a gritar como una loca, estaba histérica, no quería que me tocaran. El médico se asustó, pero el oficial al mando le ordenó que hiciera su trabajo”, relata.

Una denuncia de Amnistía Internacional a finales de marzo alertaba de lo ocurrido a las chicas. Entonces un militar egipcio, Iman Amr, negó todas las acusaciones, pero ayer un oficial de alto rango revelaba a CNN, bajo condición de anonimato, la veracidad de la acusación. Al parecer los controles de virginidad se hicieron para que las mujeres no pudieran decir después que habían sido violadas por las autoridades egipcias. “No queríamos que dijeran que habían sido asaltadas sexualmente o violadas, queríamos demostrar que no eran vírgenes desde el principio”, dijo el general. “Ninguna de ellas lo era”, argumentó el militar. “Las chicas que fueron detenidas no eran como su hija o la mía. Eran las chicas que habían acampado en tiendas de campaña con los hombres que se manifestaron en la plaza de Tahrir”. Este reconocimiento es para Amnistía Internacional “una justificación totalmente perversa de una forma degradante de abuso”. En su opinión, las mujeres fueron sometidas a “nada inferior a cualquier tortura”.

A estas alturas nadie duda de que la revolución egipcia lleva dos marchas: una, la de las reformas políticas y la carrera electoral que el Ejército, que gobierna desde la caída de Hosni Mubarak, se esfuerza por completar lo antes posible; y otra, la de los derechos humanos y las libertades que siguen siendo vulnerados a diario por esos mismos generales. El 9 de marzo los militares mostraros sus cartas. Aquel día, a punto de cumplirse un mes de la caída de Mubarak, que dejó el poder el 11 de febrero, los últimos de Tahrir, los restos del campamento que ganó el pulso al faraón, fueran violentamente desalojados, golpeados y detenidos por la policía militar. No solo ellos, casi cualquiera que pasara por allí en ese momento corrió el riesgo de ser detenido.

Entre las casi 200 personas que acabaron aquel día en los sótanos del Museo de El Cairo, donde el cuerpo policial del Ejército tuvo sus oficinas durante y después de la revuelta, hubo 18 mujeres. Hubo palos para todos, pero a 17 de ellas les esperaba aún otra humillación: la de probar su inocencia con la comprobación de que su himen permanecía intacto.

Dos días después fueron llevadas ante un tribunal militar y para el 13 de marzo ya estaban en libertad con cargos de conducta desordenada, destrucción de la propiedad y tenencia de armas. Salwa no puede contener su impotencia. Poco le importan los cargos cuando piensa en cómo los soldados “miraban y hacían fotos de las mujeres desnudas”.


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