El padre Hanna Jallouf liberado, todavía retenidos los demás hombres secuestrados

09/10/2014

Noticia original en (http://www.news.va/es/news/asiasiria-el-padre-hanna-jallouf-liberado-todavia-)

Aleppo – Ha sido liberado el Padre Hanna Jallouf OFM, el padre franciscano secuestrado en la noche entre el domingo 5 y el lunes 6 de octubre por un grupo de milicianos armados. Lo ha confirmado a la Agencia Fides el Obispo Georges Abou Khazen, vicario patriarcal de Aleppo para los católicos de rito latino. “Sabemos que está bien y esto es importante – dice el Obispo Abou Khazen – pero no hay noticias de la liberación de los demás hombres que habían sido secuestrados con él”. Ayer fueron liberadas otras cuatro mujeres que fueron secuestradas junto al párroco. Un comunicado breve emitido por la Custodia de Tierra Santa informa que el párroco ha sido puesto bajo “arresto domiciliario” en el Convento de San José, en el pueblo de Knayeh. Fuentes locales de Fides afirman que la medida ha sido dispuesta por el tribunal islámico. .


Siria; párroco franciscano secuestrado por al Nusra

07/10/2014
 
Artículo original en: (http://vaticaninsider.lastampa.it/es/en-el-mundo/dettagliospain/articolo/siria-syria-jallouf-36773/)

La Custodia de la Tierra Santa: desde el domingo no hay noticias sobre Hanna Jallouf, sacerdote en el valle del Orontes; fue capturado, además de algunos parroquianos, por milicianos yihadistas

GIORGIO BERNARDELLI
ROMA

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EL PADRE HANNA JALLOUF

En el norte de Siria, un párroco franciscano está en manos de las milicias islamistas de Jabat al Nusra y no se tienen noticias suyas. Lo denunció desde Jerusalén la Custodia de la Tierra Santa, de cuya comunidad depende. El sacerdote se llama Hanna Jallouf y es el párroco de Knayeh (Qunayeh) en el valle de Orontes, histórico sitio de la presencia cristiana en la Siria septentrional, en la frontera con Turquía.

Además del padre Hanna, refiere la Custodia de la Tierra Santa, entre el domingo por la noche y el lunes por la mañana, fueron secuestradas varias personas de la localidad cristiana, mientras las monjas franciscanas del convento se habían refugiado en las casas de algunos vecinos. «No sabemos en dónde estén ahora el padre Hanna y sus parroquianos, y, por el momento, no tenemos ninguna posibilidad de ponernos en contacto ni con él ni con sus secuestradores –se lee en una nota de la Custodia de la Tierra Santa. Recemos por él y por las demás víctimas de esta guerra insensata». La noticia del secuestro fue confiramada por la agencia Fides, gracias al vicario apostólico de Aleppo, Georges Abou Khazen, también fraule menor.

Los testigos dijeron que se habían llevado al párroco y a otras personas miembros de las milicias de Jabat al Nusra, la formación islámica que representa al brazo armado de al Qaeda en Siria. Preocupa particularmente que en las últimas semanas algunos líderes de al Nusra hubieran expresado la intención de formar un frente único con el Estado Islámico (EI), para superar la “competencia” en la que se oponían ambas formaciones. La acción de estas horas en Knayeh parecería indicar que esta alianza «contra los cruzados», como la definen ellos, las comunidades cristianas locales se encuentran nuevamente en la mira.

Y no hay que olvidar que en el valle de Orontes hay una comunidad cristiana de antiquísima historia en Siria. «Según la tradición –contó hace algunos años el padre Hanna Jallouf en una entrevista con el sitio terrasanta.net–, san Pablo, después haber tenido la noticia y la alegría de poder convertir a los helénicos al cristianismo, se dirigió a Jerusalén por Antioquía. Entonces había tres caminos que conectaban Apamea con Antioquía. Uno era el camino militar hacia Aleppo, otro pasaba cerca del curso del Orontes (pero debido a las lluvias no se podía transitar por seis meses) y el tercero pasaba justamente detrás de esta colina. Sin duda, san Pablo pasó por aquí, evangelizando estas tierras. Es decir, somos claramente descendientes de los primeros cristianos convertidos por el Apóstol misionero».


Obispo en Siria: “En Siria han vivido juntos durante siglos 23 grupos étnicos y religiones distintos”

07/10/2014
Artículo original en: (http://www.adiciones.es/2014/10/06/obispo-en-siria-en-siria-han-vivido-juntos-durante-siglos-23-grupos-etnicos-y-religiones-distintos/#wrap)
LUNES, 6 OCTUBRE, 2014 POR JAVIER aLONSO SANDOICA

 

«Me dan ganas de llorar si comparo lo que Alepo y Siria han representado durante siglos para la cultura, el arte y la religión con la destrucción a la que hemos estado sometidos estos meses. Pero estoy convencido de que aún estamos a tiempo de salvar este tesoro de la humanidad». 1

Brillan de conmoción los ojos de Georges Abou Khazen, franciscano, vicario apostólico latino de Alepo, que en los días pasados ha estado en Roma para el encuentro con los otros obispos nombrados recientemente, mientras cuenta los sufrimientos de la población en su ciudad y la sensación de impotencia frente a la violencia que sigue imperando.

-¿Cómo es la vida diaria en Alepo?

-Es una existencia marcada por la precariedad. Antes de la guerra, vivían en la ciudad 4 millones de personas; venían turistas de todo el mundo; era una ciudad marcada por una importante actividad cultural; encrucijada comercial de Oriente Medio, contaba con la presencia de fábricas importantes, muchas de las cuales han sido saqueadas o literalmente desmontadas en trozos por los rebeldes, que han vendido la costosa maquinaria a Turquía. Primero se fueron los ricos, ahora se va todo aquel que tiene posibilidad de hacerlo. Y la población está aterrorizada por el hecho de que los milicianos del ISIS están a 20 kilómetros del centro de la ciudad. Estamos bajo asedio.

2-¿Cómo viven los cristianos?

-Eran aproximadamente 200.000, una minoría pequeña, pero respetada. Ahora casi el 60 por ciento se ha ido a otras zonas del país o al extranjero. Las Iglesias de los distintos ritos proporcionan una gran ayuda a la población, sin distinción de credo religioso.

Ayudamos a 18.000 familias proporcionando víveres, vestimenta, hospitalidad a quien ha perdido su casa. En los comedores gestionados por los jesuitas, los hermanos maristas, las hermanas de Madre Teresa y las franciscanas se preparan 25.000 comidas diarias gracias al trabajo de los religiosos y los voluntarios cristianos, y con la contribución económica de musulmanes ricos.

En el vicariato latino, en un centro llamado “Jesús obrero“, acogemos a un grupo de ancianos y minusválidos musulmanes que han tenido que abandonar la estructura en la que vivían. Son pequeños signos de unidad de pueblo en un mar de sufrimiento que necesitaría, también, ayuda por parte de especialistas a nivel psicológico.

-¿Por ejemplo?

-Muchos han visto a familiares y amigos morir bajo sus ojos, a causa de las granadas o los misiles. Una niña, entrando en el baño de su casa, encontró a su madre literalmente hecha pedazos por el ataque de un mortero. Huyó gritando de dolor y le dejo imaginar el shock cada vez que entraba en su casa y revivía mentalmente esa escena. La hemos acogido junto a su hermano en una de nuestras estructuras, pero la herida que lleva en el corazón, ¿como podrá curarse?».

3-Siria parece hoy un país destruido y dividido

En Siria han vivido juntos durante siglos 23 grupos étnicos y religiones distintos. Damasco ha sido durante noventa años, del 661 al 750, la espléndida capital del impero omeya, abriendo la civilización islámica a las influencias y a las contribuciones de las otras culturas de la época, e históricamente Siria ha representado siempre el rostro más abierto del islam.

Ahora es el objetivo precisamente porque ha sido, desde siempre, un ejemplo de convivencia posible que es incómodo a quien quiere afirmar la primacía de un grupo sobre el otro en nombre de principios religiosos. Esto es lo que pretende hacer el wahhabismo que domina en Arabia Saudita, un enfoque radical y exclusivista que es exportado mediante muchos y costosos canales: el envío de personal religioso a Asia, África y Europa; la concesión de becas que “enrolan” a miles de jóvenes; la financiación de universidades islámicas; el abastecimiento de armas y la financiación de formaciones militares.

 


Jaume Vives: “Los cristianos de Oriente son un verdadero ejemplo de fe”

07/10/2014

Articulo original en: (http://www.respublica.es/jaume-vives-los-cristianos-de-oriente-son-un-verdadero-ejemplo-de-fe/)

by Inas Benguría, 4 de octubre del 2014

 

Barcelona

Hace unas semanas llegó del Líbano, donde visitó campos de refugiados sirios y familias cristianas que huyen de la persecución. Jaume Vives (Barcelona, 1992) estudia Periodismo, pero como él dice, intenta hacer periodismo. En 2011 fundó el periódico digital ‘Diario el Prisma’ y es autor de “Las putas comen en la mesa del rey” y “Pobres pobres: 8 días viviendo en la calle”, donde recopila historias de drogadictos, borrachos, y mendigos. A principios de verano empezó a preparar su viaje a Siria, pero por el terror del Estado Islámico, decidió viajar al Líbano, un país que sufre desde hace años las consecuencias de las guerras en Oriente Próximo.

¿Qué hacías en el Líbano?

Lo que está ocurriendo en Oriente Medio es algo muy grave y nos afecta a todos. Me preocupa la persecución cristiana y pensé a ver si podía hacer algo. Con unos pocos contactos y reuniendo dinero a través del boca boca, diseñé el viaje a principios de verano. Por un lado, me motiva un aspecto periodístico, porque pienso que en Occidente no se está explicando bien ni la guerra de Siria ni la persecución religiosa. Y también me ha llevado a realizar el viaje el hecho de ser católico. Pensaba que me iría bien conocer estos testimonios de valentía, de amor y de fe. Las consecuencias de la guerra la sufren todos, pero los cristianos más.

Todo un reto para un estudiante de Periodismo…

Así es como entiendo yo el periodismo. Acercarte a una realidad para empaparte de ella, vivirla y contarla. Eso en cuanto al método. En cuanto al objetivo, creo en un periodismo que no se conforme con contar lo que pasa. No me gusta un periodismo que dentro de poco será automatizado por máquinas. El periodismo es más que información, es cambiar los corazones de las personas, un periodismo que cree que hay muchas cosas por mejorar. Una buena forma de ser útil a la sociedad es contando la verdad, explicándola y entendiendo.

¿Qué es lo que más te ha llamado la atención?

Todo. Niños sirios de 5 años vendiendo chicles a los coches que se paran en los semáforos para poder traer algo de dinero a su familia. Edificios con impactos de misiles y disparos que están así desde la última guerra que sufrió el Líbano. Ruido de disparos de fondo porque alguien ha muerto o porque están de celebración. Familias que han marchado de sus casas corriendo y con lo puesto, y cuando digo corriendo quiero decir literalmente corriendo. Pero lo realmente impactante es que todavía no han perdido la sonrisa.

Aquí en Occidente, en España cuesta ver eso de la sonrisa…

En el Líbano veo a gente es generosa, que se entrega. Recuerdo ir por las calles de Beirut y pedir fuego a un hombre que paseaba un perro. Me acompañaba un amigo que no fumaba. El hombre vio que Sergio, mi amigo, no tenía tabaco y le preguntó si necesitaba un cigarro. Recuerdo también a todas las familias cristianas sirias a las que visité. En todas, a pesar de no tener muchos recursos, siempre me sacaban café turco y algunas pastas. Aquí la gente da, y mucho. En España no suele ser habitual que cuando pides fuego por la calle te lo den con una sonrisa, y lo que ya sería digno de estudio es que alguien además te ofreciera tabaco. Eso es lo que echo de menos en España, no tanto el que te ofrezcan tabaco por la calle como el que te regalen gratuitamente una sonrisa y te traten como a un conocido aun y sin saber quién eres.

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“Niños de cinco años venden chicles en la calle para poder llevar algo de dinero a casa”. Foto: Jaume Vives

¿Cómo viven la fe estas personas?

Hay gente que lo ha perdido todo: familia, negocios, casa, amigos, la vida. Son personas a las que le han destrozado el negocio de toda la vida con el que daban de comer a su familia. Gente a la que sus propios vecinos han echado de casa con lo puesto y luego les han robado todo lo que tenían. Familias muy pobres que han tenido que marchar corriendo de su pueblo porque venían las milicias yihadistas y como no tenían coche tuvieron que dejar a sus abuelos, que no podían caminar, sabiendo cual era el final que les esperaba. Y es gente que tiene todos los motivos para rebelarse contra la principal causa de su sufrimiento y de su persecución, Dios, pero que lejos de coger ese camino deciden abrazarlo. No arrastran su cruz, la abrazan. Al fin y al cabo eso es la fe, confianza, y aquí la gente confía en Dios, aun cuando todo parece ir en su contra y Dios parece haberles abandonado. Aquí en Occidente es rara esta confianza en Dios, porque muchas veces pretendemos con nuestra limitada inteligencia entenderlo todo, y lo que no logramos comprender lo rechazamos. Allí lo que no logran comprender lo aceptan, lo abrazan.

¿Hay persecución en el Líbano?

No, aquí hay relativa tranquilidad, se vive una “calma tensa”. Este es un país donde hubo una guerra en la se enfrentaron cristianos y musulmanes. Pero ahora no hay persecución. En el downtown, el centro de la ciudad, hay construidas a escasos metros una mezquita sunita, una mezquita chiíta, una catedral maronita, otra latina, etc… Es un ejemplo de convivencia pacífica. Si bien es cierto que los del Estado Islámico están intentando ganarse a los musulmanes sunitas del Líbano todo apunta a que no les será fácil conseguirlo. Hace poco en Arsal, uno de los puntos más calientes del país, los yihadistas secuestraron a muchos militares libaneses. La mayoría eran de religión sunita, aunque también había chiítas y cristianos. Intentaron intercambiar los militares por presos milicianos, pero el Gobierno se negó y ahora los yihadistas usan esto para decir que al Gobierno ignora a los musulmanes sunitas y que por eso no está dispuesto a hacer el intercambio. Pero no parece que este mensaje vaya a calar en el grueso de la población suní.

Háblame de las familias cristianas perseguidas

Estas personas han huido al Líbano y lo han perdido todo. Unas han tenido que huir con sus coches sin poder coger nada de casa salvo lo imprescindible. Otras han tenido que huir por carretera corriendo con lo puesto. Algunas no han podido evitar que al huir sus hijos pasaran por encima de más de 11 cadáveres de vecinos suyos. Todos podrían haberse convertido pero han preferido mantenerse firmes en la fe. Ahora viven de forma muy precaria, sus hijos no pueden estudiar y esperan volver a Siria cuando todo se calme. Y como ya he dicho, lo bonito del asunto es que lejos de enfadarse con Dios, lo abrazan.

Tiene que impactar hablar con estas personas

Estuve con unos, los Kassouha, que huyeron de Siria hace 2 años. Los rebeldes entraron en su casa para secuestrar al padre y sus hermanos. Fueron los propios vecinos musulmanes con los que habían vivido toda la vida los que dieron el chivatazo. Pero consiguieron escapar. Más tarde se reunieron con las mujeres y sus hijos, y vinieron al Líbano. Sin embargo más de 50 miembros cercanos a su familia fueron fusilados o degollados. El padre dice que “en Siria pasará lo mismo que en Jerusalén, los rebeldes están destruyendo todas las iglesias pero Jesús las reconstruirá en 3 días”. Yo aluciné con ellos, cómo me sonreían, cómo confiaban en Dios.

Lo normal es enfadarse…

Quizá tiene algo que ver con lo que me decía el otro día un amigo: “Cuanto menos tienes, más fácil es que estés cerca de Dios”. Muchas de las familias me decían: “Como cristianos de Oriente Medio sabemos que nos toca estar perseguidos, no sabemos por qué, pero sabemos que Dios nos ayudará y que en ningún momento nos ha abandonado”.

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“La familia Kassouha es un ejemplo de fe, coraje y esperanza”. Foto: Jaume Vives

¿Se esperaban lo del Estado Islámico?

Ya hace muchos años que los cristianos no son bien recibidos en Irak. En Siria en cambio la situación era radicalmente distinta. Allí había relativa paz y los cristianos, bajo el régimen de Al-Assad, eran libres.Me decía un hombre iraquí: “Marché hace años de Irak a Siria porque mi país no era seguro, hace dos años huí de Siria al Líbano porque allí tampoco estaba seguro y sé que dentro de poco tendré que marchar del Líbano porque aquí tampoco estaremos seguros”. Es padre de 8 hijos y en la billetera tenía solo 50.000 liras libanesas, unos 25 euros, para pasar el resto del mes.

Después del Líbano viene Turquía y Europa…

Son muchos los que creen que dentro de muy poco el Estado Islámico llegará a Europa. “Estáis a escasas 5 horas en avión de nuestros países” -me decía el portero de la residencia en la que me hospedaba- “aunque a muchos ya los tenéis en vuestros países”. Existe una idea generalizada de que pronto llegarán a Europa, y no son pocos los libaneses con miedo a que entren en breves en su país.

Pues qué bien…

Es que la esperanza no evita que la gente haga un análisis realista de la situación. No han perdido la esperanza, ni han caído en la desesperación, tampoco saben cuáles son los planes de Dios para sus vidas, pero humanamente hablando saben que si todo sigue igual este es el camino que les espera.

¿Con qué te quedas del viaje como estudiante de periodismo?

Este viaje me ha enseñado que para llevar a cabo un trabajo periodístico de este tipo, en un país lejano, con otras costumbres, con la dificultad del idioma, con la dificultad de conseguir contactos…, es clave apoyarse en un buen equipo de gente. Yo no fui solo porque me hubiera hundido. Necesitas o ir con gente, o saber que podrás contar con dos o tres personas ahí. Piensa que el tiempo se te echa encima, hay que estar bien organizados, intentar estar acompañado, pedir opinión y consejo…

¿Cómo te documentaste?

Por un lado usé internet para conocer la historia, la cultura, una idea general del país. Además hablé con sirios que viven en Barcelona, que te explican su versión de la guerra civil y de la persecución, que no tiene nada que ver con la versión oficial, la de los medios de comunicación. Y por último leí varios libros como Hombres de Lluvia, de Maruja Torres, libros sobre persecución religiosa…

Cómo católico, ¿qué es lo que más te ha marcado?

Ya lo he dicho varias veces… Los cristianos de Oriente son un verdadero ejemplo de fe. Aquí no confiamos en Dios. A la mínima que algo no sale como esperábamos, nos enfadamos con el cielo. Lo que más he aprendido es que la cruz no arrastra, se abraza.

Pero aquí también hay fe…

Ya, pero mucho menos, no sé… Hablé con cristianos de mi edad exiliados que lo han perdido todo y tienen más esperanza que yo, que no me falta de nada. Me he dado cuenta que nos preocupamos por mil cosas que o no son tan importantes o no dependen de nosotros. Hay que fiarse más de Dios.

¿Qué planes próximos tienes?

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“En Líbano me enseñaron que la cruz no se arrastra, se abraza”. Foto: Jaume Vives

Mi siguiente proyecto será aquí en Barcelona. Quiero conocer la historia de los Jóvenes del Cenáculo. Es una comunidad que fundó la sor Elvira Petrozzi en 1983 para ayudar adictos a las drogas, al alcohol o internet, que se rehabilitan a través de la oración.

 


Solo aquellos que caminan en tinieblas ven algún día las estrellas (Segunda Parte)

07/10/2014
Articulo original: pagina de la Iniciativa de la Oficina de Misiones ONLUS del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) https://www.facebook.com/SOScristianosensiria?hc_location=timeline
Misioneros en Alepo (07 de octubre del 2014)

Lo que oímos de la gente

-Hemos vuelto a reflexionar sobre la proximidad de la muerte y el sentido de la vidaAlepo1

La realidad de la guerra invade todos los aspectos de la vida de las personas, penetra en todos los ambientes, modifica la vida misma de la gente. Obliga a cambiar los hábitos de vida seguidos hasta el momento, a incorporar la realidad del dolor, de la pérdida de las cosas más valiosas y de los seres más queridos, de las limitaciones en un sentido extremo, de no tener acceso a las cosas más básicas y elementales para la vida, como por ejemplo el agua. A no poder disponer de las cosas que uno quiere hacer. A saber que la vida a cada momento está en riesgo. Y como uno habla de lo que vive, en las conversaciones con la gente los domingos después de misa, por ejemplo es común escuchar:

-Esta semana fui al suq (es la feria) mientras estaba allí, alcance a ver un proyectil dirigido hacia el lugar donde yo estaba. Corrí mucho y logré alejarme un poco antes de que cayera, la fuerza del proyectil cuando cayó, me empujó. Vi cómo morían algunas personas que estaban allí a mi lado, en el mismo lugar donde yo había estado.
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-Mi nieta fue a comprar al negocio que está junto a su casa. Mientras estaba allí vio en el cielo una esfera de fuego que descendía en hacia donde ella estaba. Salió corriendo asustada. Cayó el proyectil (una garrafa o tubo de gas) y explotó exactamente en el lugar donde había estado la niña.

-Desde que empezó la guerra, en mi casa han caído tres misiles. Gracias a Dios, a nadie de mi familia le ha pasado nada. Desde mi balcón vi caer uno en la casa vecina y vi cómo moría el niño de doce años alcanzado por el misil.

Es así: la muerte está siempre a las puertas y se convierte en una fuente de meditación acerca de las grandes verdades. También para nosotros cristianos, la muerte constituye una tragedia y un castigo, pero a ella no le ha sido dado alcanzar la victoria sobre la humanidad: el Señor de la Vida descendió para conocer la muerte y con su resurrección la venció para siempre.

Alepo4Enfrentarse cotidianamente con la muerte nos obliga a preguntarnos: ya que la muerte es inevitable: ¿cómo la encararé? Si somos verdaderos cristianos y sabemos que un día moriremos, podemos planear nuestra vida de acuerdo a esto, a fin de gozar la vid a eterna. La cercanía de la muerte nos despoja de nuestras mezquindades, destruye nuestros egoísmos, aminora nuestros temores, pues los temores disminuyen en la medida que dejamos de pensar en nosotros mismos y adaptamos nuestro pensamiento al paisaje más amplio de la eternidad. Cuando nos enfrentamos a la muerte entrevemos nuestro ser interior y su pobreza. La muerte puede ser despojada de su aspecto más terrorífico si nos preparamos para ella. Porque cada muerte tiene que ser una obra maestra y como toda obra maestra no puede ser completada en un día.

La posibilidad de perder la vida, nos hace replantearnos cómo queremos vivirla de ahora en más. Por eso en medio de los estruendos y las sombras de la guerra, en medio de las tinieblas de la crueldad y la violencia, se vislumbra también en lo profundo de los corazones una serena claridad, un secreto pero perceptible crecimiento en la convicción de que la vida es muy valiosa y es tan hermosa que merece ser BIEN vivida, para que la muerte sea un paso de esta vida a aquella otra que no tiene fin. Son las luces que vamos descubriendo en medio de esta terrible oscuridad. Porque caminar en tinieblas, nos permite ver algún día las estrellas…Alepo3


Solo aquellos que caminan en tinieblas ven algún día las estrellas (Primera Parte)

06/10/2014
Articulo original: pagina de la Iniciativa de la Oficina de Misiones ONLUS del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) https://www.facebook.com/SOScristianosensiria?hc_location=timeline
Misioneros en Alepo (30 de septiembre del 2014)

Muy intensas son las vivencias que se experimentan en un lugar de misión donde se vive en guerra, a veces es difícil consignarlas. Uno se adapta a las nuevas circunstancias de la vida y obra cotidianamente según una serie de pautas que pasan a ser parte de nuestra vida, pero que no son “normales”.Siria7
Muchas veces nuestros hermanos religiosos y superiores nos han dicho: ‘Uds. se acostumbran a eso, pero nosotros escuchamos solamente la palabra bomba y nos estremecemos’. O también: ‘ustedes están acostumbrados a decir por ejemplo la palabra “túnel”, pero nosotros no sabemos lo que significa para Uds., hay muchos que ni se imaginan cómo puede ser un túnel y para que lo usan allí. Podrían escribir una crónica contando solamente lo que es un túnel en un lugar como en el que Uds. viven’. Mirando las cosas desde afuera también nosotros tomamos conciencia de esa realidad que vivimos y “que no es normal”.
Les transmitimos pues que es lo que vemos, lo que oímos, lo que hacemos en un país en guerra, para que puedan entender mejor lo que vive la gente de aquí.

1.) Lo que se ve en la calle Siria4
Prácticamente no ha quedado nada de lo que fue la pintoresca Alepo: una gran ciudad llena de movimiento, embellecida por sus monumentos, testigos de la rica historia de la ciudad; con una ciudad universitaria pobladísima, incluso con estudiantes venidos desde fuera de Siria. Con calles despejadas, cuidadosamente conservadas, pequeñas plazas y parques en medio de la ciudad. Todo el conjunto hacía de la legendaria ciudad un centro de atracción turística, una ciudad pujante, con la vitalidad de una juventud llena de ilusiones, que se prepara con ansias para concretar sus proyectos de vida en un futuro cercano.

Siria5Pero la oscura sombra de la guerra cubrió también el cielo nítido de Alepo. ¿Y qué ha quedado de todo aquello?
Al salir a la calle, lo primero que impacta es la cantidad de controles militares. Cada dos o tres cuadras hay un pequeño puesto con un puñado de soldados armados. Cada puesto esta señalizado: un pequeño refugio precedido de pilas de neumáticos a modo de trincheras, alambres de púa, grandes piedras cerrando las calles, para delimitar los territorios e indicando zonas tomadas por donde no se puede transitar, la bandera del país flameando esbelta en lo alto.

Nos hemos habituado a ver este espectáculo en las calles de Alepo, “pero no es normal”.

Las calles se han visto pobladas de niños pidiendo limosna, de largas filas de gente que acude a lugares públicos y esperan el turno para llenar sus bidones con agua, pues, en el mejor de los casos el agua llega una vez por semana, unas pocas horas.Siria2

¿Qué ha quedado de todo aquello? Prácticamente no ha quedado sino algún que otro rasgo de la pintoresca ciudad, pero permanece la esperanza de su gente. Permanece en los corazones la esperanza de aquel día en que retorne a esta ciudad la paz y la armonía; día en que sea devuelta la sonrisa al rostro de sus niños, día en que su gente se vea libre del miedo y de la tristeza de haber perdido todo.

Día, en que por fin tengan cumplimento aquellas palabras pondré paz en tus fronteras. Día en que los hombres no pongan obstáculo a la voluntad de Dios, que es un Dios de Paz (Is 9,5 Rom 15,33 1Tes 5,23 Flp 4,7). Es verdad que las tinieblas de la guerra cubrieron el cielo de Alepo, pero también es verdad que solo aquellos que caminan en tinieblas ven algún día las estrellas. Esperamos todos el día en que apagado el fuego de las armas y silenciado el estruendo de la violencia podamos contemplar las estrellas que preludian la paz.

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Padre Carlos: ‘Algunos cristianos en Irak prefieren suicidarse a vivir sin dignidad’ :: Mundo :: Religión Digital

06/10/2014

Padre Carlos: ‘Algunos cristianos en Irak prefieren suicidarse a vivir sin dignidad’ :: Mundo :: Religión Digital.